En un contexto en el que la igualdad de género sigue siendo un desafío, el Ayuntamiento de Getafe, a través de la empresa pública Getafe Iniciativas (GISA), ha logrado consolidar un modelo de acompañamiento al emprendimiento femenino que no solo responde a necesidades formativas, sino que transforma vidas, proyectos y realidades sociales.
Desde su puesta en marcha hace una década, el programa “De emprendedora a empresaria, un camino a transitar” ha evolucionado para adaptarse a los nuevos retos del emprendimiento en clave femenina. En su quinta edición, desarrollada en el último trimestre de 2025, el proyecto vuelve a confirmar su eficacia como vehículo para reducir las brechas de género en el ámbito económico y promover la autonomía empresarial de las mujeres.
Este modelo de impulso local se presenta como una fórmula que va más allá de los cursos tradicionales: se trata de una red sólida de acompañamiento profesional, técnico, institucional y emocional que permite a las mujeres no solo formarse, sino validar sus ideas, constituir legalmente sus empresas, generar alianzas y acceder a financiación.
Más que un curso: un ecosistema de impulso
Lo que diferencia a este programa de otras ofertas es su carácter integral. La formación consta de diez módulos de cuatro horas de duración, estructurados de forma progresiva y pensados para abarcar todas las fases del desarrollo empresarial. Desde la primera clase, impartida el 15 de septiembre de 2025, las participantes han transitado por un itinerario que comienza con la reflexión sobre el emprendimiento en la España del siglo XXI, pasa por el análisis de modelos de negocio y continúa con talleres prácticos sobre técnicas de venta, interiorismo comercial, fiscalidad, seguridad social, marketing digital o economía social.
Pero el impacto va mucho más allá del aula. Las participantes acceden a servicios como el Punto de Atención al Emprendedor (PAE) de GISA, que permite tramitar la constitución de sus empresas de forma rápida y gratuita. Además, se les abren puertas hacia la financiación, gracias al convenio establecidos con MicroBank de La Caixa.
El resultado es un programa que no solo ofrece conocimiento, sino herramientas reales para emprender en condiciones competitivas.
Un espacio seguro para emprender en femenino
Uno de los pilares fundamentales del programa es la creación de una comunidad de mujeres emprendedoras. Frente a la habitual soledad del proceso emprendedor, este entorno favorece el acompañamiento mutuo, el intercambio de experiencias, la creación de redes y el refuerzo de la autoestima.
Muchas participantes coinciden en que lo más valioso del programa ha sido sentirse escuchadas, apoyadas y comprendidas en sus procesos personales y profesionales. El hecho de compartir el aula con otras mujeres que atraviesan situaciones similares —con sus miedos, obstáculos y aspiraciones— ha sido un elemento clave para afianzar la confianza y la motivación.

La experiencia de Sheila Barroso, fundadora de una agencia de viajes online, resume bien esta dimensión colectiva del programa: “Yo me lancé al mundo del autónomo por libre y descubrí que existía esta red de apoyo en Getafe. Nos ha dado la certeza de que no estamos solas. El networking que puedes construir en este ambiente es fundamental para crecer”.
Para muchas de las alumnas, este curso ha sido un punto de inflexión. Blanca Víctor, abogada especializada en extranjería, asegura que el cambio ha sido radical: “Yo iba desorientada. Ahora tengo objetivos definidos, una estructura clara de negocio y sé hacia dónde dirigir mis esfuerzos. El curso ha sido gratuito, sí, pero el valor que aporta es incalculable”.
Esta capacidad de transformar no solo el conocimiento técnico, sino también la visión estratégica, es una de las claves del programa. El contenido está diseñado para que cada mujer salga del curso no solo con un proyecto en mente, sino con una empresa en marcha, viable y sostenida por una red de recursos.
Diversidad y riqueza en el tejido local
La edición de este año destaca por la gran diversidad de perfiles. Las quince participantes representan sectores tan variados como la moda, la restauración, la belleza, la mensajería, la consultoría o el derecho. Esta heterogeneidad refleja no solo la amplitud del talento femenino en Getafe, sino también la capacidad del programa para adaptarse a diferentes tipos de proyectos, públicos y modelos de negocio.
Cada una de estas mujeres aporta una perspectiva única al tejido económico local, enriqueciendo la economía de proximidad y generando nuevas dinámicas comerciales en los barrios. Desde la producción artesanal hasta los servicios profesionales, el impacto de sus negocios va más allá del beneficio económico: contribuyen a la cohesión social, a la innovación y al empleo.
Un compromiso político sostenido
La alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, no oculta su orgullo por el camino recorrido: “Este programa es una pieza clave para avanzar en igualdad estratégica. Aunque todavía no hemos alcanzado la paridad real, sabemos que la manera de acercarnos es mediante iniciativas como esta. Agradezco profundamente a GISA y a todas las mujeres que han confiado en nosotros para hacer realidad sus ideas”.

Hernández recalca que este tipo de políticas no deben verse como acciones aisladas, sino como parte de una estrategia más amplia de transformación social: “Emprender no es solo cuestión de formación, sino de sentirse acompañadas. Por eso, vamos a seguir impulsando este programa y otros similares. Porque queremos que las mujeres de hoy sean referentes para las que vienen mañana”.
Una meta simbólica y realista: el acto de cierre
El programa culminó con una ceremonia pública en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, donde las participantes presentararon sus proyectos mediante un Elevator Pitch. Esta presentación breve y directa ante el equipo de Gobierno no es solo un ejercicio simbólico, sino un ensayo real para afrontar futuros encuentros con inversores, proveedores o clientes.
De esta forma, el programa pone el broche final con un acto que une lo institucional con lo empresarial, reforzando la visibilidad de las nuevas empresarias y legitimando su presencia en el mercado local.
Una década, cinco ediciones, decenas de empresas
Diez años después de su nacimiento, “De emprendedora a empresaria” no solo ha consolidado un modelo de formación, sino que ha sentado las bases de una política pública de igualdad con impacto tangible. Las mujeres que han pasado por este programa no solo han creado empresas; han generado empleo, redes de apoyo, conocimiento compartido y una nueva narrativa sobre lo que significa emprender siendo mujer en el siglo XXI.
En Getafe, el emprendimiento femenino ya no es una aspiración: es una realidad viva, diversa y en constante crecimiento.


