Un total de 13 estudiantes de institutos de Getafe han participado ya en el programa municipal ‘De vuelta al camino’, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento en colaboración con la asociación YMCA para ofrecer apoyo educativo y acompañamiento a alumnos que han sido expulsados temporalmente de sus centros.
El proyecto nació a petición de los propios institutos y tiene como objetivo evitar que estos jóvenes queden desvinculados de su proceso educativo durante los días que permanecen fuera de las aulas. Para ello, reciben atención en horario lectivo mediante actividades de refuerzo académico, talleres de habilidades personales y sociales y un seguimiento individualizado.
La concejala de Educación, Ángeles García, ha explicado que las primeras valoraciones del programa están siendo positivas. «Las primeras valoraciones que nos están llegando, tanto de los institutos, como de las familias y los alumnos, están siendo muy positivas. Nos dicen que es una alternativa increíble para los jóvenes, ya que cuando están expulsados, a menudo se quedan en casa solos, deambulan por las calles y su autoestima se ve afectada», ha señalado.
La iniciativa comenzó el pasado 20 de abril y, en esta primera fase, se desarrolla en colaboración con el IES Satafi y el IES Menéndez Pelayo. El Ayuntamiento prevé evaluar los resultados al finalizar el curso con la intención de ampliar el programa a más centros educativos durante el próximo año académico.
Los participantes trabajan en grupos reducidos de un máximo de seis alumnos en la sede de YMCA. Allí continúan realizando las tareas académicas enviadas por sus institutos mientras reciben apoyo educativo complementario y participan en actividades destinadas a reforzar aspectos como la autoestima, la autonomía personal y las habilidades sociales.
Además del trabajo con los estudiantes, el programa contempla reuniones periódicas con las familias y los equipos educativos de los centros. Una vez finaliza el periodo de expulsión, se celebra un encuentro conjunto entre el alumno, el instituto, la familia y los responsables de YMCA para analizar el trabajo realizado y fijar compromisos de cara a la reincorporación.
La iniciativa incluye también un seguimiento posterior durante varias semanas para evaluar el impacto de la intervención y comprobar la evolución de cada participante tras su regreso al centro educativo.


