El Ayuntamiento de Getafe ha puesto en marcha un plan de modernización del servicio de limpieza con la implantación de camiones de recogida de carga bilateral, un sistema que permite recoger los residuos desde ambos lados de la calle, incluido el margen izquierdo, algo que hasta ahora no era posible.
Este nuevo modelo de recogida ya se ha instalado en una treintena de puntos del municipio, donde ha permitido resolver problemas históricos en zonas en las que los contenedores se encontraban demasiado cerca de las viviendas y generaban molestias directas a los residentes.
La concejala de Espacio Público, Maite Mellado, ha explicado que esta medida busca mejorar la convivencia y ofrecer un servicio más eficiente. “Seguimos apostando por mejorar la convivencia, dando un servicio más sostenible y cercano. Con esta nueva medida se evitan desplazamientos innecesarios y maniobras de los camiones, lo que reduce las emisiones contaminantes y el ruido”, ha señalado. Tras los primeros resultados, el Ayuntamiento estudia ampliar este sistema a otros puntos y tipos de recogida de residuos.
La empresa municipal LYMA ha invertido 770.000 euros en la adquisición de estos nuevos vehículos, con el objetivo de mejorar la eficiencia del servicio y avanzar en la modernización de la recogida de residuos en la ciudad.
Más medios para la limpieza de la ciudad
Dentro de este proceso de renovación, desde enero de 2026 LYMA ha incorporado también seis nuevas barredoras de emisión cero, que se suman a la flota existente hasta alcanzar un total de 15 vehículos que prestan servicio en los barrios de la ciudad durante todo el año.
Además, el servicio de limpieza viaria cuenta ahora con 11 patinetes eléctricos que apoyan las labores de barrido manual y permiten mejorar la rapidez y eficiencia de los trabajos.
Por otro lado, el Ayuntamiento ha completado la renovación de los 13 camiones de recogida de residuos encargados de recoger los contenedores amarillo, azul, marrón y resto. Esta inversión, que asciende a 1.445.000 euros, ha permitido retirar los vehículos antiguos que habían alcanzado el final de su vida útil y presentaban averías de forma recurrente.


